SOBRE MI




He pasado la barrera de los 40 años, soy mujer, esposa, madre y un ser humano que busca el conocimiento que nos lleve a una compresión más sencilla de los acontecimientos de nuestras vidas, y por ende, una forma más fácil y feliz de vivirla.

Después de una bonita carrera como editora de libros científico-técnicos en una multinacional norteamericana, decidí dejarlo, quería dedicarme a mi familia, volver a estudiar, y buscar la forma o fórmula de hacer realidad mis sueños y la encontré.

Actualmente soy terapeuta familiar y deportiva, trabajo con padres y entrenadores porque tengo la absoluta certeza de que siendo felices los adultos hacemos felices a nuestros niños y jóvenes, “neuronas espejo” y mi experiencia personal y profesional lo corroboran.  Si quieres saber más, pincha aquí.

Me he formado en diferentes disciplinas relacionadas con el crecimiento personal como "Especialista en Pedagogía Sistémica y Mediación Familiar" y "Formación de Formadores" por la Universidad de Alcalá. "Comunicación Aplicada" e "Inteligencia emocional" por el Instituto Hune. Y sigo aprendiendo, ahora Neurociencia y Metafísica

He creado unos cuentos con la intención de acercar los beneficios de éstas disciplinas no solo a los niños y jóvenes, sino también a todos aquellos adultos que quieran volver a ser niños y retomar los sueños que no pudieron cumplir, y que quizás, puedan hacer ahora.

También he escrito un libro con la misma intención que los cuentos, acercar al mundo una forma más fácil de mejorar nuestras vidas y ser más felices, tanto en salud, como en amor, como en dinero

Aportar al mundo mis conocimientos y experiencia, ha sido y es mi objetivo desde que comenzé a formarme y a vivir desde ahí, por ello la creación de este blog, el libro, los cuentos y la terapia..

Estoy convencida que todos somos capaces de vivir la vida que siempre hemos soñado o anhelado porque yo lo he conseguido. Y probablemente desde ahí, sea más fácil construir un mundo mejor para todos.

Un abrazo.


“El aleteo de las alas de una mariposa se
puede sentir al otro lado del mundo”.

Proverbio chino.

Amelia Nieva Sánchez